Ciudad del Vaticano. EFE. El papa Benedicto XVI cumple hoy 85 años y ha recibido felicitaciones de todo el mundo, mientras prepara su viaje a Milán en mayo para el VII Encuentro Mundial de las Familias y muestra su preocupación por la situación en Siria y por el avance de la secularización y el relativismo.
El papa Joseph Ratzinger, nacido en Marktl am Inn (Baviera, Alemania) el 16 de abril de 1927, pasa a ser el tercer pontífice más longevo de la historia de la Iglesia, tras León XII, que vivió 93 años y Clemente X que llegó a los 86.
Tras el fatigoso viaje a México y Cuba y los ritos de Semana Santa, los cuales ha oficiado, y donde expresó su preocupación por la situación en Oriente Medio, especialmente en Siria, y en África, el anciano papa apenas ha descansado y sigue con una apretada agenda de trabajo.
Su mirada está puesta ya en los viajes que hará el próximo 13 de mayo a la ciudad italiana de Arezzo, centro del país, y del 30 de mayo al 3 de junio a Milán, en el norte, para el VII Encuentro Mundial de la Familia, a la que considera célula básica de la sociedad.
Del 14 al 16 de septiembre irá al Líbano, para firmar y entregar a los obispos de Oriente Medio la exhortación postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio celebrado en octubre de 2010 en el Vaticano.
Benedicto XVI pasa su cumpleaños en el Vaticano, como un día más, trabajando.
La acompaña su hermano, Georg, de 88 años, también sacerdote, venido desde Ratisbona (Alemania), al que siempre ha preocupado al salud del papa.
Georg ha contado en un libro que cuando el 19 de abril de 2005 escuchó el apellido Ratzinger como nuevo papa se sintió petrificado, desanimado, ya que estaba preocupado por su hermano, pues era un gran desafío». En ese momento no vi ni honores, ni aspectos positivos, sino todo el peso del encargo que comportaba para J

