Ciudad del Vaticano, 6 de Abril (EFE).- El papa Francisco pidió hoy a los católicos de todas partes del mundo que se reconozcan pecadores y que no teman sus miserias porque, dijo, siempre tendrán la certeza del perdón de Dios. “No debemos temer nuestras miserias, cada uno de nosotros tiene las suyas. La potencia del amor del Crucificado no conoce obstáculos y nunca se agota, y cancela nuestras miserias”, afirmó el papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
“Todos somos pecadores pero todos somos perdonados (…) Jesús desde la cruz suplica el perdón del Padre para todos sin excluir a nadie. Por eso, no debemos temer reconocernos pecadores, cuando nos confesamos arrepentidos tenemos siempre la certeza de su perdón”, agregó.
Jorge Bergoglio subrayó que el Evangelio es signo de “ese amor puro, gratuito y absoluto” que muestra Jesús y que “llega al culmen con el sacrificio de la cruz”, y destacó que “Jesús comienza su misión poniéndose en la fila de los pecadores para recibir el bautismo de Juan, mostrándonos así su compasión su solidaridad con la condición humana».
“Acerquémonos al sacramento de la reconciliación que actualiza la fuerza del perdón que nace de la cruz y renueva en nosotros la gracia de la misericordia divina, haciéndonos capaces de amar y perdonar como el señor nos amó y nos perdonó”, expuso. Ya en los saludos finales, Bergoglio recordó que hoy se celebra el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, y sostuvo que “el deporte es un lenguaje universal que acerca a los pueblos” y que “puede contribuir en la superación de los conflictos». EFE
El papa Francisco cumple el deseo de una niña que perderá la vista y el oído
Ciudad del Vaticano, 6 de Abril (EFE).- El papa Francisco saludó hoy en el Vaticano a Elizabeth “Lizzy” Myers, una niña estadounidense de seis años, cuyo deseo era conocerle y que padece un trastorno genético que le provocará ceguera y sordera en los próximos años. La niña, que vive en Ohio (EEUU), asistió a la audiencia general que el papa Francisco ofreció hoy en la Plaza de San Pedro del Vaticano y, al término, pudo saludarle e intercambiar con el pontífice unas palabras.
Durante unos minutos, el papa bendijo los ojos de Myers, le acarició la cara y le aseguró que rezará por su familia, mientras que la niña regaló a Jorge Bergoglio “un pequeño meteorito”, dijeron los padres en una rueda de prensa.
Lizzy Myers padece síndrome de Usher, un trastorno genético que causa sordera y ceguera congénita, y había expresado a sus padres “el deseo de conocer” a Bergoglio. La intención de los padres de Myers de cumplir el deseo de su hija y viajar al Vaticano antes de que perdiera la vista y el oído fue recogida por medios de comunicación de todo el mundo.
Además, generó un movimiento solidario que culminó con la invitación a toda la familia por parte de la compañía aérea Turkish Airlines de viajar sin coste a Roma, según medios locales. Myers acudió a la audiencia general de este miércoles en el Vaticano con sus padres y su hermana. EFE

