COMENDADOR, Elías Piña. Al cumplirse mañana siete años del apresamiento de Quirino Ernesto Paulino Castillo en 2004, muchas personas beneficiadas con sus obras de caridad no pierden la esperanza de volver a verlo por las calles del pueblo que lo vio nacer, crecer y desarrollarse, aunque desconocen si ha sido sentenciado o no por los 1,387 kilos de cocaína incautados ese día.
Y parece que más temprano que tarde, Paulino Castillo volverá a caminar por las calles del pueblo que lo vio nacer, ya que las empresas que estuvieron cerradas durante años después de su apresamiento, operan a toda capacidad: la envasadora de GLP, el centro turístico Sousy, Cabañas Tropical, la procesadora de arroz El Llano y dentro de una semana la estación de expendio de combustible ubicada en el kilómetro uno, carretera Comendador-Las Matas de Farfan.
A la entrada a esta ciudad, permanecen escritos en una gran de concreto y en otros puntos, letreros que rezan: Que suelten a Quirino, Quirino, tu pueblo te quiere, te esperamos.
Otros bienes de Quirino, que luego de su apresamiento fueron confiscados y luego recuperados por sus familiares, son un amplio y moderno parque con equipos tales como tres plantas eléctricas, cuatro torvas con capacidad para secar 200 sacos de arroz cada una, cuatro secadores con un horno eléctrico, una pesa electrónica, cuatro combinadas John Dure para cortar arroz, 17 tractores de las marcas Ford y Nuw Holland TL90, con sus respectivas rastras y cinco camiones de diferentes capacidad en metro cúbico.
Hasta familiares cercanos al ex capitán del Ejército que pidieron reservas de sus nombres, admiten que solo saben que está en Estados Unidos, pero desconocen si está en una cárcel o en una casa de máxima seguridad, protegido por el gobierno de ese país.
También la mayor parte del grupo que las autoridades vincularon a la red de Quirino y que unos fueron extraditados y otros salieron en forma voluntaria, aún no se sabe si ya fueron sentenciados. Estos son: Vladimir García Jiménez (Vladi), Luis David y Jean Paúl Ulloa, hermanos; Federico Miranda Hernández (Fede), José Ortega de León (Chino), Juan Cruz Crisóstomo, Ramón Pérez Ferraros, Fátima Hernández Díaz, Paulino Perosa (Ventura), Marcos Taveras Jiménez, José Abel Bourdier Jiménez, José Bourdier de León, Richard Mejia Peña y Tirso Cuevas Nin, este ultimo, chofer del camión en donde se transportaban los 1,387 kilos de cocaína, desde Santo Domingo hacia Santiago de los Caballeros.
De lo que sólo quedan escombros y chatarras cubiertas de malezas, es de la hacienda Belkis Elizabeth, en el kilómetro 18, carretera San Juan-Las Matas, en el distrito municipal de Pedro Corto, junto a dos de las siete fincas que Quirino adquirió durante su apogeo, antes de ser capturado por las autoridades dominicanas y de los Estados Unidos de Norteamérica, la tarde del 18 de diciembre del 2004.
Aunque algunos de los vinculados con el alijo de los 1,340 kilos de cocaína han sido sentenciados, y hasta cumplieron su condena, como es el caso del ex coronel de la Policía Lidio Arturo Nin Terrero, y otros purgan penas de 14 años, Luis Eduardo Rodríguez Herrera (Eduardito), sus familiares y beneficiados desconocen si aun está en una cárcel de máxima seguridad, o si por el contrario, está en libertad, protegido por las autoridades norteamericanas, producto de negociaciones que se habrían producido entre las partes.
Siete años después del apresamiento e incautación del mayor alijo de cocaína incautado en el país, según las autoridades antinarcóticos, aún dos de los supuestos cómplices de Quirino permanecen prófugos, Ramón Alburquerque Fortuna, nativo de El Llano, y John Samuel Rodríguez Herrera, hermano de Eduardito, nativo de San Juan de la Maguana.
Rosa Meléndez, una humilde ama de casa, se lamenta de lo que le ocurrió a Quirino, admitiendo que recibió ayuda del ex capitán, tales como tanque de gas para cocinar, alimentos y de vez en cuando sus pesitos para cubrir parte de mis necesidades, y yo espero volver a verlo por aquí, él no le hizo daño a nadie, y se lo llevaron por chismes y envidia.
El sonado caso del ex capitán del Ejército Nacional Quirino Ernesto Paulino Castillo lo está manejando la jueza Kimba Wood, en el distrito Sur, de Nueva York, pero al parecer las partes se han puesto de acuerdo para no filtrar su paradero a la opinión pública.
UN APUNTE
Caso sonado
El destape del caso de Quirino Ernesto Paulino Castillo, capitán del Ejército, ha sido uno de los más sonados en materia de narcotráfico en el país, por las implicaciones políticas que le atribuían, y por el imperio económico que levantó en el Sur y la Capital.

