Por Buster Olney
(De ESPN), Es extraño, pero cierto, que la carrera de Andruw Jones está en peligro, aún cuando apenas tenga 32 años. Aún cuando los Dodgers reestructuraron su contrato para que se le pague apenas $5 millones en el 2009, no hay una cola de equipos esperando lograr un cambio por él. Aparentemente los Mets no están interesados, y John Fay no cree que los Rojos tampoco lo estén, aún con un salario mínimo.
Jones lució terrible la pasada temporada, generando la clase de números que le ganarían a la mayoría de los jugadores un boleto para salir del béisbol — se ponchó 76 veces en 209 turnos, con promedio de .158. De hecho, tuvo más ponches que hits y bases por bolas combinadas (60).
Los escuchas creen que su defensa ha disminuído grandemente, debido, en gran medida a que se ha puesto gordo. «Está demasiado pesado para jugar al nivel que solía hacerlo en los jardines,» dijo un escucha el sábado.
«Está gordo,» dijo otro. No hay mucha confianza en las mentes de los evaluadores de que Jones es un candidato para una transformación de cuerpo, porque a pesar que fue grande en los jardines, nunca se le conoció como un fanático del ejercicio. Jones está jugando béisbol invernal en RD, pero ha lucido mal, según reporta un alto ejecutivo.
Probablemente los Dodgers terminarán dejándolo libre antes del entrenamiento primaveral, y alguien le dará una oportunidad — y él necesita mostrar algo, de prisa, porque hay una percepción en la industria que ya está acabado, a pesar de su edad, a pesar del hecho de que conectó 41 jonrones en el 2006.
Todo esto trae a colación una pregunta: Si Jones se encuentra en los últimos días de una carrera que incluye 371 jonrones y 1,131 empujadas y un promedio de bateo de por vida de .259, ¿cómo uno sopesaría sus oportunidades para ir al Salón de la Fama? Escribí una historia el sábado de que Jones está al borde de ser un candidato al Salón de la Fama.

