La Asamblea Revisora dejó sobre la mesa una moción que establece que los congresistas perderían su investidura por inasistencia a la mitad de las sesiones de una legislatura, salvo causa de fuerza mayor, y por no tomar posesión del cargo dentro de los 30 días de la instalación de las cámaras.
La iniciativa del asambleísta peledeísta por Santiago, licenciado Víctor Suárez, alega que los legisladores con su conducta y responsabilidad deben servir de ejemplo a los funcionarios públicos.
La propuesta encendió agrios debates, porque unos alegaron que esa moción ya había sido rechazada y no podía presentarse. Otros argumentaron lo contrario.
La Asamblea Revisora ratificó con una ligera modificación el artículo 102 de la Constitución que castiga la corrupción administrativa del Estado y prohíbe valerse de sus puestos para nombrar y otorgar ventajas a familiares y allegados.
El asambleísta González Sánchez criticó que se impida a funcionarios designar familiares, alegando que el buen cristiano a quien primero debe ayudar es a su familia.
El presidente de la Asamblea Revisora, doctor Reinaldo Pared Pérez, le recordó a González Sánchez que ese artículo es de la Constitución de tu líder, el fenecido Joaquín Balaguer, acotó.
Se aprobó una enmienda del asambleísta peledeísta, doctor Teodoro Ursino Reyes, que eliminó la prohibición de los legisladores de tener un empleo o percibir una remuneración del sector público por una labor profesional. Argumentó que ningún legislador vive con los ingresos que percibe mensualmente.
La Constitución establece que los cargos de senador y diputado son incompatibles con otra función o empleo.

