El desorden en el tránsito y estacionamientos en las calles aledañas al Palacio Nacional se ha reducido mínimamente después de la intervención de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet).
Sin embargo, persiste en algunas calles donde los conductores insisten en estacionar vehículos en las aceras y a ambos lados de las calles de una vía.
Reporteros de El Nacional comprobaron que aunque el caos es menor, que semanas anteriores el problema persiste, como en la mayoría de las avenidas de la capital.
Algunos de los inconvenientes se deben al mal estado de algunas vías, a la falta de señales sobre el sentido en que se permite la circulación de vehículos en algunas calles, y la falta de señales indicando dónde pueden ser estacionados los vehículos y de qué lado.
Otros inconvenientes se deben a que el cabildo del Distrito Nacional no ha establecido las rutas por dónde se permite circular a los vehículos de carga que circulan por Gazcue y qué tipos de negocios y edificaciones se pueden construir en esa zona.
Miembros de Amet vigilan en forma permanente para que ningún civil, miliar o funcionario del Gobierno se estacione en las calles que rodean el Palacio Nacional, tal como lo dispone una ley del año 1945.
También vigilan para que los vehículos no sean estacionados sobre las aceras, en lugares prohibidos o en doble fila.
Algunas calles de Gazcue siguen con las aceras y los contenes levantados desde 1979 cuando el país fue afactado por el huracán David y la tormenta Federico.
En la calle Rodríguez Objío nadie sabe dónde esa vía es de un solo sentido y, donde se permite la circulación en ambos sentidos, debido a que el cabildo del Distrito Nacional no ha colocado señales, mientras los automovilistas circulan por donde mejor les parece.
Desde la calle Doctor Delgado hasta la calle Pedro A. Lluberes, la calle Rodríguez Objío es transitable únicamente en sentido Oeste Este, pero a partir de la calle Pedro A. Lluberes los automovilistas circulan en ambos sentidos hasta la avenida Galván.
Los problemas de la calle Rodríguez Objío se deben a que está en pésimo estado en algunos tramos en los que el pavimento se ha deteriorado.
Además en algunas esquinas, como la formada por la Rodríguez Objío con Rosa Duarte, las alcantarillas están abiertas y destruidas, lo que constituye un peligro para las transeúntes que caminan por el lugar.
Otras alcantarillas de Gazcue están abiertas, sin tapas en los filtrantes y algunas llenas de basura y con mucha hierba.
Otros inconvenientes que deben ser resueltos por el cabildo del Distrito Nacional son los establecimientos como colmaditos y bancas de apuestas que se observan en algunos puntos de Gazcue, contaminando el entorno de unos de los sectores más emblemáticos de Santo Domingo.
Tal es el caso de la calle Galván, entre la México y Pedro Henríquez Ureña, a menos de una cuadra del Palacio Nacional, donde opera un colmado y una banca de apuestas, que de acuerdo a la ley, no pueden operar en ese lugar.
Residentes locales, urbanistas y otras personas estiman que la labor de Amet debe ser complementada por el cabildo estableciendo el ordenamiento urbano de ese sector.
EL DATO
Educación
El desorden en el tránsito en el país no se resuelve con medidas represivas, ya que no existe en República Dominicana un plan de educación vial. Los niños crecen sin saber cruzar una calle, mientras las autoridades otorgan licencia a personas sin formación sobre la materia.

