El jefe de la Policía designó este martes una comisión para investigar y establecer la real circunstancia en que una patrulla de la institución mató a balazos en la entrada del hospital de los Billeteros, en Villa Consuelo, al paciente Anderson Rafael Portorreal, de 19 años, en un hecho ocurrido en presencia de sus padres.
El mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín instruyó al general Bernardo Santiago Santiago, Inspector General de la Policía, para que coordine las indagatorias de ese caso criminal conjuntamente con un representante del Ministerio Público.
No obstante, la Policía señala que Portorreal estaba siendo buscado por un prontuario de hechos delictivos en el cual se le vincula a la muerte de una persona y a las heridas de otras siete, incluyendo dos tenientes y un sargento de la institución.
Era buscado por la comisión de más de diez atracos a mano armada en la que ultimaron a una persona e hirieron a otras siete en hechos registrados en distintos sectores de esta capital, principalmente en Cristo Rey, precisa el jefe policial en un documento de prensa.
Según la Policía, Portorreal estaba siendo buscado por la muerte a tiros de Wilkin Otoniel González, en medio de una atraco ocurrido en Cristo Rey, así como de las heridas a balazos del sargento mayor Osiris Antonio García, y del segundo teniente Cristian Familia Mateo, acontecidos el 21 de octubre y el pasado domingo 22 de este mes, respectivamente.
La agresión contra el oficial policial se materializó cuando éste llegaba a su residencia en el ensanche La Fe, tras recoger a su esposa Carmen Núñez, en el aeropuerto Internacional de las Américas, expresa la Policía.
El joven que alegadamente conformaba parte de una banda está siendo acusado además de las heridas a balazos en medio de atraco de la joven Katerine García Domínguez, ocurrido el 17 de este mes, así como del segundo teniente de la Policía Municipal, Luis Manuel Reyes Rodríguez, acontecido el 28 de octubre, y de otros hechos delictuosos.
Portorreal, quien recientemente fue operado del colon, fue muerto a tiros a media mañana de ayer por una patrulla conformada por seis agentes cuando se encontraba en la entrada del hospital de Los Billeteros en compañía de sus padres, Bienvenido Portorreal Reyes, de 38 años, y Arelis Veras Ureña, de 37.
El padre de la víctima reveló que su hijo era buscado por haber baleado a una novia con una pistola que portaba sin permiso.
En tanto, el jefe de la Policía declaró hoy que no permitirá ni tolerará bajo ninguna circunstancia exceso por parte de sus subalternos en contra de la ciudadanía.
