Hay poca velocidad en la alineación regular del equipo criollo y la receptoría podría ser vista como una interrogante
La potencial alineación de República Dominicana para su primer encuentro del Clásico Mundial de Béisbol es una de rompe cercas con pies de plomo haciendo excepción de los dos integrantes procedentes de las filas de los Piratas de Pittsburgh.
Un vistazo a la proyectada novena inicial del 9 de marzo contra la representación de Canadá presenta el panorama de una combinación alrededor del segundo saco que en 2016 acumuló 76 jonrones y se fue en blanco en la casilla de bases robadas, ya que el intermedista Robinson Canó y el torpedero Manny Machado terminaron con 39 y 37 batazos de cuatro esquinas y par de ceros en el departamento de hurtos.
El primera base Carlos Santana (34-5), el antesalista base Adrian Beltré (32-1), el bateador designado Nelson Cruz (43-2), el jardinero derecho José Bautista (22-2) y el receptor Wellington Castillo (14-2) se combinaron en la pasada temporada para totales de 145 cuadrangulares y 12 bases robadas.
En ese escenario dominado por dos Marineros –Cruz y Canó- que batean a distancias kilométricas pero se mueven a paso de tortuga, paradójicamente flotan dos Bucaneros que por fortuna no tienen patas de palo como Starling Marte y Gregory Polanco, señalados como los regulares jardineros central e izquierdo en el plantel dominicano.
Marte envió apenas 9 bolas por encima de las verjas para acompañar sus 47 estafas y Polanco, un guardabosque con proyección de cinco herramientas, despachó 22 películas de circuito completo junto a 17 almohadillas escamoteadas.
Hanley Ramírez (30-9), Jonathan Villar (19-62), José Reyes (8-9), Alberto Rosario (0-0) y el liga-menorista Mel Rojas (12-12), completan la nómina de jugadores de posición en el escuadrón dominicano que en la primera ronda del evento tendrá además como rivales a Estados Unidos y Colombia (11 y 12 de marzo).
Ramírez, quien dos veces llegó a estafarse más de 50 bases al comienzo de su carrera, dividirá su tiempo entre primera base y las faenas de bateador designado mientras que Villar, líder de robos en la Liga Nacional, y Reyes, con cuatro campañas de más de medio centenar de hurtos en un pasado distante, están llamados a ser los comodines del cuadro interior. Rosario es el receptor suplente con Santana como emergencia, y Rojas es un guardabosque defensivo que puede desempeñarse en las tres posiciones.
Los potencialmente nueve abridores de la alineación totalizaron 252 jonrones (355 el conjunto) y 76 bases robadas (168 en general) que se reducen a 29 si se restaran las de Marte.
Dos bateadores zurdos –Canó y Polanco- y el ambidextro Santana aportan balance a la poderosa formación derecha y los suplentes Reyes, Rojas y Villar se paran de los dos lados del plato para acompañar a los derechos Ramírez y Rosario.
La defensiva de la novena estará adornada por una colección de Guantes de Oro donde sobresalen el quinteto acumulado por Adrian Beltré, el futuro miembro del Salón de la Fama que está al doblar de la esquina de la meta de los 3,000 hits.
Machado, quien regresa a su posición original en las paradas cortas, conquistó dos en la esquina caliente, y Marte y Canó son igualmente dueños de un par de premios por sus habilidades en el bosque y la intermedia, respectivamente.
Si el jardín exterior y el cuadro lucen a buen resguardo en el uso de los guantes, lo mismo no puede decirse completamente de la crucial posición de la receptoría bajo la responsabilidad principal de Castillo.
El máscara de 29 años es considerado como un receptor ofensivo que tuvo en 2016 el mejor promedio de su carrera de corredores cazados en intento de robo con un 38 por ciento, pero sus 10 “passed balls” lo empataron con la mayor cantidad en la Liga Nacional. Aún cuando se reconoce que tiene espacio para mejorar en el aspecto defensivo, Castillo podría ser visto como una interrogante.
Villar es un jugador ofensivo que cometió 29 errores jugando short y segunda para los Cerveceros, y Reyes se desempeñó mayormente como tercera base con los Metros y nunca ganó un Guante de Oro como sus otros colegas del cuadro regular.
Derroche de talento
República Dominicana ha logrado reunir un grupo con sobrado talento para la cuarta versión del Clásico Mundial de Béisbol. En el grupo de jugadores sobresalen aspectos como la defensa y el poder, donde no tiene nada que envidiarle a ningún otro equipo, aunque no se puede pasar por alto cierta debilidad en la posición de la receptoría y la poca velocidad, factor que salva la presencia de Starling Marte, Gregory Polanco y Jonathan Villar.

