HEFEI, China, 10 Ago 2012 (AFP) – Cuatro oficiales de la policía china confesaron el viernes que trataron de impedir la investigación del asesinato de un empresario británico para proteger a la principal sospechosa, Gu Kailai, esposa de un alto exdirigente del Partido Comunista, informó un portavoz judicial.
«Los acusados admitieron que la acusación de burlar la ley con fines personales era exacta», dijo el portavoz, Tang Yigan, tras una audiencia de cuatro horas en el tribunal de Hefei.
«Redactaron un informe falso y ocultaron pruebas en el lugar de los hechos», explicó.
«Decidieron no practicar la autopsia e incinerar directamente el cadáver», subrayó Tang.
El jueves, durante el juicio en el mismo tribunal, Gu Kailai no rebatió haber dado a beber un veneno mortal al británico Neil Heywood. Los hechos se desarrollaron en la ciudad de Chongqing, entonces dirigida por su marido, Bo Xilai.
Este crimen provocó un escándalo que sacudió fuertemente al Partido Comunista en el poder.

