SAO PAULO. AFP .- Por primera vez en su historia, América Latina no fue arrastrada por una crisis financiera internacional y en 2010 recuperó un crecimiento económico vigoroso gracias a sus buenas políticas económicas y al rendimiento de sus materias primas.
Mientras Estados Unidos y la Unión Europea deben cerrar el año con un crecimiento del PIB en torno al 2,6% y 1,7% respectivamente, las cifras latinoamericanas rondarán el 5%.
Y es que en la crisis financiera mundial –desatada en setiembre de 2008 en Estados Unidos, y acentuada este año con la crisis europea–, la región latinoamericana resultó una de las menos afectadas en el mundo e incluso, pese a recibir algunos coletazos, logró salir de ella fortalecida, estimaron analistas consultados por la AFP.
Según Augusto de la Torre, economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, existen varios factores relacionados con mejores políticas financieras que explican el buen rendimiento de la región en este último escenario de crisis.
En primer lugar existió una «transformación de factores que en el pasado solían amplificar choques externos», como monedas débiles, sistemas financieros débiles y procesos fiscales no muy ordenados, que magnificaban «el efecto (de crisis) en nuestras economías», explicó.
A su vez, «la integración en el comercio internacional está mucho más diversificada», ya que la región ya no se enfoca sólo en Europa y Estados Unidos sino que ahora se abrió a mercados como los emergentes de Asia, afirmó el economista.
Otro aspecto es el «modo en el que estamos integrados al sistema financiero internacional», convertidos en acreedores de deuda y receptores de grandes caudales de inversión extranjera directa, precisó.
Paralelamente, la región se aprovechó de dos factores circunstanciales: el creciente «apetito por el riesgo» que atrae inversiones extranjeras y los elevados precios de las materias primas, agregó De la Torre.

