¿Recuperación a la vista?
Cierto que el ritmo de desaceleración de la economía mundial está descendiendo y que comparado con meses anteriores la tasa de desempleo disminuye, pero cuidadito con tocar campanas anunciando el fin de la crisis.
A diario se escuchan pronósticos contradictorios sobre el desempeño de las actividades productivas, comerciales y financieras a escala planetaria.
En efecto, definitivamente los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo no se ponen de acuerdo para avizorar la presencia de una luz al final del túnel que anuncie una salida a al crisis económica.
Siendo Estados Unidos el motor central de la economía mundial y el epicentro generador de los actuales tormentos financieros globales hay que esperar un repunte de sus actividades económicas para captar señales claras, signos inequívocos de recuperación en la economía real.
Y mientras, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Anuncia ya una contracción del 1,7 por ciento para la economía regional, sin que esto signifique que no existan países que acumularán tasas de crecimiento por encima del 3 por ciento, tal como podría ser el caso de la República Dominicana, por ejemplo.
Es lógico deducir que ante la profundidad de la crisis económica que afecta a Estados Unidos la región latinoamericana y caribeña sería impactada por la caída de la
demanda de bienes y servicios por parte de los consumidores estadounidenses.
Para los técnicos cepalinos el derrumbe de la demanda en los principales mercados del mundo se ha reflejado en una disminución de los flujos de comercio internacional, deterioro de los términos de intercambio y retroceso de las remesas, elementos que estimularon el crecimiento de la zona en los últimos años.
El FMI se muestra inclinado por avizorar un repunte de la economía mundial. El
organismo crediticio multilateral proyecta una contracción de -1,4 por ciento, al tiempo de incrementar sus expectativas para el 2010 al proyectar un crecimiento de 2,5 por ciento.
Pero téngase en cuenta que los datos más recientes sobre la tasa de desempleo, tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, siguen mostrando una ruta crítica cercana al 10 por ciento. Más trabajadores están siendo despedidos, lo que necesariamente se refleja en la reactivación de la demanda interna y externa.
Naturalmente, esta crisis económica mundial no llegó para quedarse por los siglos de los siglos. Será superada con el paso del tiempo, pero hay que cuidarse de las ilusiones y deseos. La realidad indica que todavía faltan fuertes coletazos a la economía real. Hay que actuar con prudencia, conciencia y paciencia.

