Opinión

Presencia economica

Presencia economica

En  República Dominicana existen economistas que, obedeciendo a razones esencialmente políticas, tratan de restar credibilidad a las estadísticas que son divulgadas por organismos internacionales y, principalmente, por entidades nacionales que, como el Banco Central, gozan de credibilidad en el seno de los actores económicos de la sociedad dominicana.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) asume con mucho tecnicismo y métodos de verificación las cifras de cuentas nacionales generadas por instituciones oficiales de los países miembros de esa organización especializada del sistema de las Naciones Unidas.

 Así, cuando la CEPAL asienta en sus publicaciones cifras sobre el desempeño económico de un determinado país lo hace tras agotar un serio trabajo de investigación científico-técnico que implica verificación  y análisis de las estadísticas suministradas por instituciones que, como los bancos centrales, disponen de los instrumentos de medición y de acceso a las estadísticas generadas en las áreas de cuentas nacionales, balanza de pagos, comercio exterior y precios internos.

Negar credibilidad a las estadísticas divulgadas por una institución tan reconocida en la región y en todo el sistema onurista como lo es la CEPAL equivale a desconocer en cada país el conjunto de instituciones oficiales llamadas a generar el conjunto de las estadísticas económicas que sirven  de soporte a los organismos regionales y multilaterales  para la formulación de sus balances sobre el comportamiento de las actividades productivas, comerciales y financieras.

Se recordará que en agosto del 2010 la CEPAL ofreció datos concretos sobre el notorio crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el período 2004-2009 al pasar de  21 mil 582 millones a unos 46 mil 598 millones, lo que representaba un crecimiento en el valor total de los bienes y servicios producidos por la sociedad dominicana durante esos cinco años de 25 mil 16 millones de dólares, expresando un crecimiento absoluto se un 116 por ciento.

El 2011 sumó un valor del PIB dominicano que ronda los 53 mil millones de dólares, reafirmando a la economía dominicana como la grande de la subregión caribeña, registrando una tasa de crecimiento alrededor de 4,5 por ciento, a pesar de un entorno internacional signado por la incertidumbre financiera y un posible retorno a la recesión mundial.

Andy Dauhajre y Arturo Martínez Moya, entre otros técnicos del PRD, partido político de oposición, manipulan datos y acomodan cifras inventadas para pretender negar el crecimiento de la economía nacional. Tratan de negar lo que está a la vista de toda la sociedad: las actividades productivas, comerciales y financieras se incrementan con el paso del tiempo.

El crecimiento del PIB dominicano es una realidad objetiva.

Hay quienes suelen recurrir al uso manipulado de las estadísticas para inducir a la confusión y al engaño durante el análisis de los fenómenos económicos. Pero suele suceder que quienes recurren a semejante táctica resultan ser verdaderos técnicos, dotados de capacidad para  tergiversar y acomodar cifras a intereses particulares, que no científicos.

El Nacional

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