MÉXICO. AFP. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) que aspira a recuperar la presidencia de México en 2012, proclamó su victoria en los comicios del domingo realizados en 14 estados, marcados por una campaña violenta, aunque según encuestas perdió Oaxaca y Sinaloa dos de sus feudos.
«Con los datos que tenemos, nuestro triunfo es contundente», aseguró en conferencia de prensa Beatriz Paredes, líder nacional del PRI.
Numerosas filas se formaron en los centros de votación en varias ciudades, pese al temor creado por el clima de violencia preelectoral sin precedentes desde 1994, cuando fue asesinado un candidato presidencial.
Pese al temor los comicios se cumplieron en 14 de las 32 entidades federales (31 estados más el distrito capital) donde se renovaron congresos; en 12 se escogieron gobernadores y alcaldes de unas 1.500 poblaciones.
Dos encuestas a boca de urna señalaban en forma coincidente que de las 12 gobernaciones en disputa, el PRI mantendría la misma cifra de nueve de antes de los comicios, aunque perdería sus fortines de Oaxaca (sur) y Sinaloa (este), mientras se disputaba en forma estrecha la gobernación de Puebla (centro).
En esos tres estados ganaba el Partido Acción Nacional (PAN, conservador), del presidente Felipe Calderón en una alianza con el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

