Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El hecho de no tenerlas todas consigo por el momento no ha amilanado al presidente Barack Obama en su determinación de hacer pagar a Wall Street el daño que causó a la economía con la crisis financiera que hundió a Estados Unidos. Pese a la férrea oposición del poder financiero, Obama está decidido a reformar el sistema para limitar el tamaño y las actividades de la banca. Su decisión se basa en que los bancos, aunque sean más sólidos ahora que antes de la crisis, operan todavía bajo las mismas reglas que lo llevaron al borde del colapso. Y es obvio que bajo esas condiciones se está expuesto a que en cualquier momento pueda repetirse el malestar que hundió a la economía estadounidense y estremeció al mundo. Wall Street no está en ceder un ápice frente a las presiones de un gobernante que, sin embargo, está decidido a poner orden en el sistema financiero. En su batalla para poner orden y en beneficio de las grandes mayorías estadounidenses, algo en que merece pleno respaldo,  Obama no teme a las consecuencias.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación