Una lección
Un análisis del consultor José Rijo Presbot sobre la inversión del Ministro de Educación del 4% que se le asigna del Presupuesto arrojó conclusiones tan alarmantes, que son dignas de una aclaración para despejar las lógicas conjeturas. Del total ejecutado al 30 de junio de este año, los servicios de educación inicial representaron el 0.94%, con todo y que 2015 fue declarado “Año de la atención integral a la primera infancia”.
En capacitación y formación docente se gastó 1.4%, y en becas y viajes de estudios el 12%. Sin embargo, en ayudas y donaciones se han erogado 322 millones de pesos; compras de automóviles, 157 millones; publicidad y propaganda, 142 millones; organización de eventos y festividades, 127; en alimentos y bebidas un promedio de 6 millones mensuales, y en transferencia a asociaciones sin fines de lucro, 186.
Para productos eléctricos y afines se habrían aprobado 8 millones, pero se han invertido 328. La compra de terrenos y la construcción de aulas son otro capítulo que merecen desglosarse con lujo de detalle para despejar más sospechas.

