Prudencia
Con las obras que ejecutan en el país, incluyendo las plantas a carbón de Punta Catalina, son lógicas las expectativas sobre el proceso en Brasil contra los presidentes de los consorcios Odebrecht y Andrade Gutiérrez. Pero como ha planteado el jurista Julio Cury hay que tener cautela con peticiones que puedan lesionar la seguridad jurídica, como sería la suspensión de los contratos con los consorcios.
Máxime cuando ninguna de las empresas ha sido condenada por soborno, tráfico de influencias o alguno de los cargos que se les imputan.
Al margen de buenas intenciones, las rupturas que se han planteado con Odebrecht pueden, como advirtió Cury, tener repercusiones más negativas que positivas para República Dominicana.
Todavía no se ha demostrado que el consorcio haya violado el contrato para la construcción de las plantas de Punta Catalina ni de ninguna otra obra. Si desafortunadas han sido las peticiones, afortunada ha sido la advertencia del jurista. Lo sensato, entonces, es esperar el desenlace de los acontecimientos.

