Sin que el último soldado estadounidense haya abandonado el territorio de Irak al declarar Washington el fin de una intervención militar sin sentido, el presidente Barack Obama, según revela el The New York Times, ha advertido que Estados Unidos no dudaría en recurrir a la guerra, si Irán intenta decretar el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, en el mar Arábico. Se ha dicho que Obama ha comunicado tal advertencia al líder iraní, ayatolá Alí Jamenei. Fuentes del Pentágono han revelado al diario neoyorquino que ya se estudian varias alternativas de represión militar contra Teherán. Se sabe que dos portaviones con sus correspondientes flotas de apoyo fueron enviados a la zona, lo que acerca la posibilidad de un conflicto armado de gran envergadura. Irán reclama a Estados Unidos el retiro de su flota del estrecho de Ormuz, por donde cruza el 40 por ciento del petróleo que se consume en Occidente. A ese preocupante cuadro se agrega el asesinato del científico nuclear Mustafá Ahmadi Roshan, de cuya muerte, Teherán acusa a Estados Unidos y a Israel. Ojalá que ese detonador sea desactivado cuanto antes.

