La batalla del 19 de marzo, de la cual se cumple hoy el 166 aniversario, fue la primera gran gesta para ratificar la determinación del pueblo dominicano de ser libre, independiente y soberano. Las condiciones desiguales en que se libró la epopeya que tuvo en el general Pedro Santana a uno de sus principales adalides refleja que los dominicanos estaban decididos a ser libres o morir. Con palos, piedras y machetes las huestes encabezadas por Santana, Antonio Duvergé y otros patriotas combatieron un Ejército que no sólo las superaba en número, sino provisto de armas de fuego. Tras la proclamación de la Independencia Nacional el 27 de febrero de 1844, la efeméride librada el 19 de marzo de ese mismo año en Azua se convirtió en el punto de partida de otras batallas para consolidar los postulados del patricio Juan Pablo Duarte. Pese a siniestros bolsones de entreguismo y deslealtad, el espíritu y la resistencia que se manifestó en Azua se erigirá siempre como un faro para iluminar la conciencia y el orgullo de la nación.

