Sólo con medidas bien orientadas, como las dispuestas en las últimas horas por los bancos Central y de Reservas, se puede impulsar la producción y estimular la economía. Préstamos a un 17 por ciento para los sectores productivos, un 15 para viviendas y autorización a la banca comercial para renegociar créditos con sus clientes no tardarán, por su repercusión, en surtir sus efectos en la economía. No es lo mismo medidas concretas como las anunciadas por el gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, y el administrador del Reservas, licenciado Daniel Toribio Marmolejos, que anuncios para sintonizar con el poder, que suelen quedarse en el papel. La reducción en la tasa de interés para nuevos préstamos anunciada por la banca privada todavía no se ha sentido en la economía. Tampoco la reducción en los precios de los artículos de primera necesidad anunciada por el comercio. Tenía entonces que pasarse de las palabras a los hechos con decisiones concretas para estimular la economía y el consumo.

