Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Con lo suspicaz que suele tornarse la actual campaña, tranquiliza la garantía del presidente de la Junta Central Electoral (JCE) en el sentido de que el tribunal está comprometido con unas elecciones libres y limpias. Es lo más importante a pesar de algunos signos perturbadores, entre los que figura el uso de los recursos públicos para incidir en la intención del voto. La principal misión de la JCE es, como dijo su presidente Roberto Rosario, organizar unas elecciones diáfanas,  cuyos resultados sean acatados no sólo por partidos políticos, sino por los propios electores.  Es muy significativo que candidatos como Hipólito Mejía, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), digan que confían en el trabajo de la JCE. Tras superarse conflictos como el surgido en torno al centro de cómputos, la organización del certamen ha tomado otro norte. Y con la garantía  de Rosario de que el pleno respetará los votos de los electores cualquier suspicacia tiende a despejarse. Algo  importante en estos momentos es alguna señal más concreta al respecto.

El Nacional

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