No ha calado en el sector empresarial el anuncio del Gobierno de recortar más de 50 mil millones de pesos en gastos, así como reducir el monto del Presupuesto para el próximo año. La clase empresarial ha sido coherente en su discurso de que los gastos que reduciría el Gobierno son todavía insuficientes para justificar nuevos impuestos para incrementar las recaudaciones. Un detalle que llama la atención es que son dirigentes y empresarios jóvenes los que han llevado la voz cantante contra la propuesta tributaria planteada por el Gobierno. Forma parte del grupo el presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago, Sandy Filpo, quien acaba de advertir al presidente Danilo Medina que la reforma debe comenzar por una reducción del gasto. En ese aspecto es obvio que la clase empresarial se ha puesto a una. Sus diferentes declaraciones indican que está dispuesta a echar el pulso antes que aceptar una reforma que desde su punto de vista no ataca los males que han provocado el déficit. Las críticas son para reflexionar.

