Antidrogas
Un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) en Capotillo y Guachupita desató una violenta confrontación que dejó varios presos y heridos. Pero también, según la DNCD, un duro golpe a la distribución de estupefacientes en los barrios populares. El tiroteo y corre corre a raíz del operativo provocaron mucha tensión. Pero los métodos podrán siempre cuestionarse.
Lo que al final hay que valorar son los resultados para la paz y la seguridad de las comunidades. Las autoridades no pueden consentir, bajo ninguna circunstancia, que Guachupita, Capotillo ni ningún otro barrio se convierta en zona libre para el tráfico y consumo de drogas. Con frecuencia se hablaba de que el microtráfico se había adueñado de los sectores porque los agentes de la DNCD no se atrevían a intervenir, sea por temor o por complicidad con los distribuidores. El operativo no sólo desmintió los alegatos, sino que, además de propinar un fuerte golpe a la distribución de estupefacientes, constituyó una advertencia para los demás sectores.

