Aunque sean los mismos términos que se utilizan en todas las solicitudes de extradición formuladas por Estados Unidos al Gobierno, el pedido de Richard Correa, preso por narcotráfico en la cárcel de Najayo, se presta a suspicacias. La nota del embajador Raúl Yzaguirre da a entender que las autoridades dominicanas resisten la entrega del imputado, quien según la legación está vinculado con el cártel mexicano del capo Beltrán Leyva. La tradición es que los pedidos en extradición por Estados Unidos son detenidos, sentenciados y entregados sin el menor obstáculo. Pero Correa, a quien pide que se le confisquen los bienes que poseía al momento de su arresto, está preso en la penitenciaría de Najayo. Yzaguirre no ha dejado de recordar en la solicitud el acuerdo de extradición suscrito en 1909 entre Estados Unidos y República Dominicana. El caso de Correa amplifica las conjeturas sobre la sistemática condena de Washington al Gobierno dominicano por supuestas violaciones de tratados internacionales. Y tal parece que algo hay, aunque no se diga.

