La dirección Ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno (PRM) denunció la intención del gobierno de Danilo Medina y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a través de algunos legisladores y funcionarios de la administración pública, de violentar normas y procedimientos que fueron fijados en la Constitución del 2010.
Andrés Bautista, presidente PRM, habló hoy en una rueda de prensa realizada en el instituto doctor José Francisco Peña Gómez. Dijo que el referéndum aprobatorio previsto en el artículo 272 fue creado para evitar que se legisle en provecho propio abusando de los recursos del estado, promoviendo el clientelismo, la corrupción y las malas prácticas en el ejercicio de la actividad política.
“Esta dirección destaca también, que todo esto cuestiona no solo al ejecutivo y sus funcionarios, sino también, a los legisladores, pues ninguna de las partes cuenta con los votos necesarios, lo que le obligaría al uso de malas artes para lograr su objetivo”, aseguró Bautista.
Acompañado de Jesús Vásquez y Deligne Ascensión, Secretarios General y de Organización respectivamente, Bautista García señaló que desde el 1963, Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez, entre otros, rechazaron la reelección porque el continuismo concentra poderes en las mismas manos propias de las dictaduras o gobiernos de fuerza.
El PRM fundamenta también su oposición, en la falta de madurez de la democracia dominicana, la ausencia de institucionalidad y regulaciones que limiten el uso y abuso de los recursos del estado en los procesos electorales.
“Esta situación justifica el actual sistema de no reelección consecutiva, pues ha sido históricamente probado que los gobernantes de turno, que promueven proyectos reeleccionistas, abusan de los recursos del estado y corrompen las instituciones establecidas partiendo del postulado de que el fin justifica los medios”, agregó.
Manifestó que la reelección promueve el clientelismo y el populismo en lugar de promover el desarrollo sostenido e integral y la real reducción de la pobreza con medidas a largo plazo, toma el camino corto del asistencialismo parasitario, con el único objetivo de buscar votos.

