¿Qué Pasa?

QuentinTarantino:  “Mis personajes se van de mí y no los puedo controlar»

QuentinTarantino:  “Mis personajes se van de mí y no los puedo controlar»

Cannes (Francia), (EFE).- Quentin Tarantino es especialista en convertir sus carencias en virtudes y para su nuevo filme, “Inglourious Basterds”, ante la ardua tarea de aplicar el rigor histórico, ha decidido permitirse tantas incongruencias como para reescribir a su gusto la II Guerra Mundial.

“Nunca había tenido límites a la hora de escribir un guión. Normalmente, mis personajes se van de mí y no los puedo dominar. En esta ocasión me di cuenta de que el rumbo de la Historia era un muro contra el que chocaba mi creatividad”, argumenta Tarantino en una entrevista con la prensa internacional en Cannes.

¿La reacción ante ese muro?. Dinamitarlo. “Yo estaba preparado para respetar el rigor histórico, pero luego pensé- mis personajes no saben que están en la Historia. Entonces, ¿podrían ellos cambiar la Historia?. Ellos no existieron porque yo los inventé, pero si hubieran existido, ¡la Historia habría sido distinta!”, recita como si fuera un trabalenguas.

Así, en “Inglourious Basterdas”, Tarantino se permitió “retratar a Goebbels como un magnate de Hollywood, no como el ministro perverso que siempre nos han enseñado” y, de la misma manera, diseñó un final para la contienda muy lejos del armisticio. No obstante, la licencia más impactante que se toma la película no se puede desvelar por respeto al espectador, pero hará correr ríos de tinta. La nueva “tarantinada” es hacer del cine histórico un género imprevisible. Esos “Inglourious Basterds” del título -con los que el cineasta persigue su segunda Palma de Oro tras “Pulp Fiction” (1994).

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación