Las múltiples acciones anunciadas por las autoridades han sido insuficientes para contener la perturbadora ola criminal. La muerte el domingo por la noche de un teniente de la Policía que en sus horas libres se dedicaba al concho evidencia la inseguridad que reina en las calles de la ciudad. Pelagio de los Santos, quien estaba asignado al Ayuntamiento Santo Domingo Norte, ejercía de taxista en una yipeta Montero Sport, de su propiedad, cuando fue abatido en el ensanche Luperón por desconocidos que se desplazaban en una motocicleta. El suceso es uno de los muchos crímenes que se reportan diariamente cometidos en parecidas circunstancias. Si la criminalidad no es todavía más inquietante se debe de alguna forma al componente político que domina la atmósfera, que hace que se releguen muchos sucesos. En honor a la verdad son muchos los que han caído estos días en diferentes hechos delictivos. Las autoridades tendrán que prestar más atención, pero con acciones realmente eficaces, a esa violencia que, antes que ceder, parece cada día ganar más terreno. Sin necesidad de alarmar aún más a la población, pero crímenes como el del teniente De los Santos reflejan los niveles de inseguridad que prevalecen en las calles.
Incógnita en balotaje
¿Qué pasará en Perú? Su estatura social y política descarta que pueda repetirse la frustratoria historia de las elecciones haitianas. Pero la disputa en la segunda vuelta entre el radical moderado Ollanta Humala y la derechista Keiko Fujimori abre un abanico de interrogantes. A Humala, quien en 2006 fue derrotado por el actual presidente Alan García, se le relaciona con la corriente que lidera en la región el presidente Hugo Chávez; en tanto que Fujimori encarna el modelo de su padre, Alberto Fujimori, condenado por crímenes, violaciones legales y corrupción. El 29.3 por ciento de Humala y el 22.9 de Fujimori plantea que tendrán que abocarse a intensas negociaciones, que puedan salvar a Perú de lo que sería un salto al vacío, con los candidatos que ocuparon el tercer, el cuarto y el quinto lugares: el banquero Pedro Pablo Kuczinski, 21%; el expresidente Alejandro Toledo, 15, y el exalcalde de Lima, Luis Castañeda, 10. Desde cualquier punto de vista, el panorama es complejo.

