Palma. EFE. Algunos de los invitados que han asistido este sábado a la boda del tenista Rafa Nadal con Mery Perelló, entre ellos los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, han empezado a abandonar sobre las 18.30 horas sa Fortalesa, la finca de Pollença, al norte de Mallorca, donde se ha celebrado el enlace.
La discreción ha sido la nota dominante de una boda a la que los invitados han accedido en coches, minibuses y autocares, de manera que prácticamente solo se les ha podido ver a través de las ventanillas.
Buena parte de los familiares y amigos de la pareja se han congregado por la mañana en la Academia de Rafa Nadal, en Manacor, desde donde han salido dos autobuses hacia Pollença.
En ellos iban, entre otras personas, los tíos de Nadal, Toni (su exentrenador), Miquel Àngel (exfutbolista del Barça y la selección) y Rafa, que han acudido por la mañana a ese punto de encuentro para ir juntos hacia la finca privada situada en la península de la Punta Avançada y donde solo se puede acceder con permiso.
Dirigiéndose a sa Fortalesa también se ha visto al actual entrenador de Nadal, el tenista mallorquín Carlos Moyà, con su mujer, Carolina Cerezuela.

