Moradores del sector Los Guandules, en la ribera del río Ozama, advirtieron que podrían tomar medidas drásticas, incluso revueltas, si la Unidad para la Readecuación de La Barquita y su Entorno (URBE) insiste en destruirles sus casas y no les paga lo que valen las mismas.
Hoy era notoria la indignación en el lugar, donde el Gobierno tiene previsto desalojar a 1,400 familias en una primera fase, La Ciénaga, para dar paso al proyecto «Nuevo Domingo Savio».
«Aquí va a haber problemas, porque URBE no está entregando el dinero completo a los propietarios, pagando, incluso, más a los inquilinos que a los dueños. Hay muchos muchachos armados, que pueden entrarles a tiros a las brigadas», advirtió un joven que no reveló su nombre.
El pasado miércoles, brigadas de la URBE llegaron a la zona y destruyeron 25 viviendas, pero no han retornado al lugar, lo que mantiene en alerta a sus moradores.
Las casas destruidas estaban ubicadas debajo del puente Francisco del Rosario Sánchez, a la orilla del Ozama.
Un joven albañil, que se identificó como Janeiro Matos, tuvo que levantar su casa de nuevo, al llegar del trabajo y encontrarla destruida.
«Me van a tener que matar. Me ofrecen trece mil pesos, y con eso no resuelvo nada», dijo Matos.

