AEROPUERTO LAS AMERICAS. Regresaron anoche al país una señora y su hijo de l2 años de edad que estaban abandonados en Egipto a donde fueron llevados engañados por una extranjera con un supuesto contrato de trabajo.
Se trata de Ana Ivette Santos Pimentel y su hijo Juan Alexis Santos Hernández, nativos de Las Calderas, Bani, quienes llegaron anoche a la siete al país y fueron recibidos por el señor Julio Martínez, presidente de la Fundación Acción Comunitaria.
Martínez declaró a los periodistas que cubren la fuente de Las Américas, que la dominicana fue conquistada por una mujer, cuyo nombre desconoce, para supuestamente trabajar en un salón de belleza de Egipto donde ganaría la suma de cien dólares por día.
Dijo que Santos Pimentel, accedió a la petición de la mujer, pero si le permitía llevar a su hijo Alexis Hernández, quienes una vez llegaron a esa nación, fueron abandonados por la desconocida. El regreso de la banileja y su hijo, fue cubierto por la Cancillería, la Fundación y la Embajada dominicana en Egipto.
Su regreso se produjo vía Madrid, España, en el vuelo 089 de Air Europa y en el Aeropuerto de Las Américas, madre e hijo, fueron recibidos por el señor Martínez, acompañado del periodista de El Nacional en San Cristóbal, José Thomas.
El presidente de la Fundación Acción Comunitaria, viajó anoche mismo a la ciudad de Baní, adonde entregó la señora Ivette Santos y su hijo Alexis, a sus familiares en la comunidad de Las Calderas.
Martínez agradeció la gestión que hizo la embajada dominicana en Egipto para que la criolla y su hijo, lograran el visado español para que pudieran llegar a esa nación de tránsito con destino final a Santo Domingo.
La señora Ivette Santos declaró que en los primeros días de su llegada a dicha nación, ella y su hijo pasaron muchas calamidades, pero que luego la embajada dominicana asumió su alimentación y alojamiento, tan pronto se percató de su situación.
Dijo que la señora que la llevó engañada a Egipto, no es dominicana y que se encontraba radicada en Santo Domingo. Interpretó la acción de la mujer, como una maldad contra ella y su hijo.
Quiero dar gracias a Dios, a las autoridades dominicanas y al señor Julio Martínez, que puso todo su empeño para que tanto yo como mi hijo estemos de regreso en nuestro país, dijo la señora Santos Pimentel.
En tanto que Martínez exhorto a las personas interesadas en viajar al extranjero que no se dejen engañar por mafiosos que les pintan cosas tan bellas, que resultan inciertas.

