LONDRES (BBC Mundo).- El ministro de Trabajo del Reino Unido, James Purnell, anunció este jueves su dimisión del gabinete del primer ministro Gordon Brown a quien además le pidió que se vaya del cargo.
En una carta publicada por los diarios The Sun y The Times, Purnell afirma que no busca el liderazgo dentro del Partido Laborista, sino que quiere instigar el debate dentro del mismo.
Todo esto sucede pocos días antes de que el primer ministro anuncie la remodelación de su ejecutivo, con la que espera reafirmar su autoridad frente al gobierno.
La crisis está íntimamente ligada a la indignación que generó en la opinión pública británica las revelaciones de abusos cometidos por numerosos legisladores al sistema de gastos o dietas parlamentarias, cuyos fondos provienen de los contribuyentes.
Muchos de los gastos se hicieron de forma injustificada, lo que obligó a que renunciaran varios miembros del gabinete de Brown.
Otro efecto que ha tenido el escándalo está ligado al tema electoral.
La renuncia de Purnell ocurrió poco después de cerrar las urnas tras comicios locales y europeos. Algunas proyecciones hablan de una caída en el voto a favor del laborismo.
El parlamentario laborista Barry Sheerman dijo a la BBC que estos comicios deberían ser tomados como un termómetro para definir si Brown aún goza de la confianza del partido.
«Esto va más allá de sólo algunas personas, es un número importante de nosotros los que están realmente molestos con la situación actual», dijo.
Sin embargo, otros miembros del partido de gobierno siguen apoyando al primer ministro al afirmar que no se trata de la popularidad de Brown, sino del trabajo que ha hecho por el país.
En su misiva dirigida a Brown, el ministro renunciante James Purnell afirma que se ve en la obligación, por el bien del Partido Laborista, de «decir lo que cree sin importar cuán difícil pueda resultar».
«Creo que su liderazgo hace una victoria conservadora más y no menos probable. Eso sería desastroso para nuestro país».
«Es por ello que le hago un llamado a que renuncie para dar a nuestro partido una oportunidad de ganar», señala Purnell en su carta.
Según el analista político de la BBC, Nick Robinson, se trata del primer desafío directo a Brown de parte de un ministro de su gobierno.
Robinson cree que la dimisión de Purnell es un mensaje al resto de miembros del Partido Laborista para que reflexionen sobre el liderazgo del primer ministro.

