El Ministerio de Salud Pública y el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) no reaccionaron hoy a la denuncia de que la capital está siendo convertida en un baño público por vendedores a de comida ambulantes.
El Nacional publicó un reportaje sobre los vendedores que hacen sus necesidades fisiológicas en las calles, parques, paredes y otros lugares públicos, sin ninguna regulación y poniendo en peligro la salud de los consumidores, ante la falta de higiene en que son ofertados esos alimentos.
Por varias vías se trató de establecer comunicación con la ministra de Salud, Altagracia Guzmán Marcelino, quien fue llamada vía telefónica en 12 ocasiones para que respondiera sobre las medidas para contrarrestar esa mala práctica.
Al alcalde del Distrito Nacional, David Collado, se le marcó el teléfono en 11 ocasiones para que también respondiera. En ambos casos el resultado fue infructuoso.
Además se conversó con Carlos Rodríguez y Manuel Luna, de relaciones públicas de Salud Pública y ADN, respectivamente, quienes prometieron una reacción que hasta el cierre de esta edición no llegó.

