MINNEAPOLIS.- Desde que tomó las riendas de los Angelinos en 1999, el manager Mike Scioscia ha empleado de manera regular un estilo de la Liga Nacional. Tocar, robar bases, bateo y corrido-pelota pequeña, como dicen muchos.
Lo han hecho bien-los equipos de Scioscia han estado entre los primeros lugares de la Liga Americana en batazos de sacrificio y bases robadas en todas las temporadas del piloto en Anaheim, menos tres.
Y ahora, con un lineup alterado que aún está en busca de una identidad, la ejecución de dicha filosofía se ha vuelto más crucial. Los Angelinos tienen el tercer peor promedio colectivo del Joven Circuito con corredores en posición de anotar (.230), han bateado para la cuarta mayor cantidad de doble-plays en Grandes Ligas (49) y promedian 44.5 turnos por cada jonrón conectado.
«Nuestro lineup no ha establecido una profundidad como para alinearlos y dejar que jueguen», afirmó Scioscia. «De verdad necesitamos enfocarnos en el bateo situacional. Si se trata de avanzar a un corredor, batear la bola por el suelo con un corredor en movimiento, ese tipo de bateo situacional es importante para nosotros y espero que lo mejoremos.»
El equipo de Scioscia ha enseñado la habilidad de correr bien y batear bien, ¿pero el bateo y corrido? No tanto.
«En cuanto al bateo y corrido…hemos sido pésimos», afirmó Scioscia. «Tenemos que mejorar en eso. Estamos dando swings en blanco, conectando elevados.»
Con jugadores veloces como el dominicano Erick Aybar (12 robos) y Peter Bourjos (cinco), más un veterano sagaz como el venezolano Bobby Abreu, que se ha estafado ocho, Scioscia no cambiará su filosofía. Los Angelinos sufren una falta de poder, y necesitan utilizar su habilidad atlética para aumentar su producción ofensiva.
«Nuestra velocidad colectiva es algo que vamos a continuar tratando de utilizar», dijo Scioscia.

