VILLA TAPIA. Este municipio se encuentra incomunicado desde la pasada semana, por la caída de las vigas principales del puente que lo comunica con la provincia La Vega.
Las fallas en la infraestructura vial obligaron a que las autoridades suspendieran el paso para evitar el colapso total de la obra.
El alcalde Julián Abud informó que las fallas fueron comunicadas al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, pero hasta el momento la institución no se ha interesado en disponer la reparación.
El desinterés ver el problema, el cual ha estado provocando agriadas protesta en los principales barrios y sectores de aquí.
Precisó, que las lluvias de la pasada semana fueron las que provocaron la caída de las vigas que los soportaban por lo que se hace necesario su demolición para que de una vez sea construido en su totalidad.
De su lado, los sindicatos que cubren las rutas Villa Tapia-La Vega-San Francisco de Macorís- Santo Domingo, advirtieron que si antes del próximo lunes no reciben una respuesta satisfactoria, llamarán a una huelga de carácter pacífico en un principio.
Alberto Tejada, secretario general del gremio, dijo que las autoridades del gobierno tienen todos los informes, pero hasta la fecha no se le ha puesto la debida atención al caso, razón por la que desde ya en esta ciudad se han venido produciendo esporádicos movimientos de protestas de manera informal.
Nosotros advertimos que las protestas hasta el momento han sido muy pacíficas, pero adelantamos que en las próximas horas estaremos llamando a una huelga general en donde paralizaríamos en una primera etapa el transporte de todo tipo y en una segunda etapa la ciudad de manera total, dijeron.
Dijeron que se constituye en una burla lo que están haciendo con esta ciudad, la cual se ha caracterizado por no hacer protestas ni mucho menos alterar la paz ciudadana, pero entienden según Tejada, que ha llegado la hora de darle a demostrar a las autoridades del gobierno que a esta ciudad no se le puede marginar como lo están haciendo.
De su lado, el productor agrícola, Severino Then, se quejó de las pérdidas que en sus cosechas.

