Los lX Juegos Escolares
Es de justicia reconocer el empeño del ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, para que los IX Juegos Escolares Deportivos Nacionales 2019 constituyan una verdadera fiesta nacional.
Esa noble actitud justifica que en la juventud dominicana descansa el que podamos construir una República Dominicana en valores, a pesar de los obstáculos que nos pone en el camino la posmodernidad con antivalores que sólo se contrarrestan con eventos de esta naturaleza. Ya hace más de 100 años, el uruguayo José Enrique Rodó, con su ensayo “Ariel”, sembró las raíces para que la juventud hispanomericana se desarrollara en valores espirituales. Igual enseñanza nos dio la revuelta “del mayo francés de 1968”, donde los estudiantes se adueñaron de la historia. Reconforta saber que Peña Mirabal, Jorge Minaya, director del Inefi, Danilo Díaz, ministro de Deportes y Luisín Mejía, coincidan plenamente en que estos juegos, que esta vez aglutinan a más de 3 mil estudiantes, impactarán positivamente en la familia dominicana.
Cuando estos párrafos salgan a luz pública: Monte Plata, Sabana Grande de Boyá, Bayaguana, Peralvillo y Yamasá estarán repletos del bullicio de jóvenes alegres que buscarán triunfar y llegar a sus comunidades para hablar de sus experiencias. Valoro el esfuerzo del ministro Peña Mirabal, Minaya, Díaz y Luisin. Estos dos últimos han sido grandes aliados en los aspectos técnicos desde el Ministerio de Deportes y el COD.
Los juegos impactan socialmente desde la fase de clasificación, donde cientos de miles de jóvenes entran en contacto e involucran a sus familiares. Ahora bien, yo pienso que estos juegos tienen que ser repensados.
Yo creo que deben crearse los mecanismos que garanticen con objetividad que los juegos hayan sido exitosos. Que no sea un simple decir, sino que existan parámetros, para saber que la inversión valió la pena. Estos juegos deben tener un centro de estadísticas confiable. Un monitoreo constante para saber cuantos de sus participantes pueden ser recluidos como atletas de alta competición en el futuro.
Los entendidos de la ciencia lúgubre, como
le llaman a la Economía, ahora hablan mucho de la calidad del gasto, en este caso, es la calidad de la inversión, pues nunca será un gasto apostar a una juventud sana, estudiosa, progresista, deseosa de triunfar, cabalgando sobre senderos éticos.
Luisito Pie, Luguelín Santos, Bernardo Pie y Juander Santos son ejemplos fehacientes de los frutos que brindan estos juegos. El director del Inifi hizo público que Bayaguana cuenta con Centros de Iniciación Deportiva que han dado seguimiento a estos valores que se detectan en estos juegos.
El ministro de educación y sus aliados han trabajado afanosamente. Los técnicos son muy calificados y existe la voluntad para que sean unos juegos históricos.
“Que vivan los estudiantes, jardín de nuestra alegría”, así escribió Violeta Parra. Y sigue teniendo la razón la fenecida poetisa chilena. Nuestros estudiantes son la fuerza motriz
para construir una sociedad comprometida con los mejores intereses de la patria que nos legó Juan Pablo Duarte.

