¿Qué pasará luego de Río?
Independientemente de los resultados de los Juegos Olímpicos de Río, yo espero que a nadie se le ocurra afilar cuchillos para nuestras autoridades deportivas. Todos sabemos que esos Juegos no son nuestro mejor escenario. Y es justo decir, además, que si participamos en los mismos, es por un derecho adquirido en base a talento y sacrificio. Los técnicos realmente calificados saben cuales son las variables que intervienen para medir el desarrollo de un país en materia deportiva, de ahí, que hay que romper con el mito de que a veces no logramos los resultados porque somos un país pequeño.
Lo que callamos es, que nunca habrá crecimiento sostenido en materia deportiva, aunque tengamos buenos atletas, como es el caso de las pesistas Yuderkis Contreras y Beatriz Pirón, quienes han tenido un excelente desempeño en Río, si no contamos con una dirigencia deportiva que se corresponda con las exigencias de los tiempos modernos.
La cantidad de medallas en Río es irrelevante. Lo impostergable es, que después de los Juegos, Jaime David o un posible próximo ministro de Deportes, se siente a “colar claro el café” con el Comité Olímpico Dominicano, encabezado por Luisín Mejía Oviedo, para poner un coto a esta crisis de credibilidad entre ambas instituciones.
Ya pocos recuerdan que el Comité Olímpico solicitó 60 millones de pesos para Río y solamente se le otorgó 39 millones. ¿Y quién nos explica el porqué de la reducción y si esto afectó a nuestros atletas? ¿se correspondía el presupuesto solicitado con las reales necesidades de nuestra delegación? Pienso que los recursos invertidos en el deporte, siempre serán insuficientes, pero es un deber ineludible, el que las federaciones deportivas liquiden correctamente esos fondos públicos y ahí debemos reconocer la insistencia del ministro en corregir el desorden administrativo de algunas federaciones.
Siempre debe existir una esperanza. El positivismo como filosofía de vida sigue siendo un gran legado de William James. Es tiempo de unir voluntades, pero sobre la base de la verdad. Alguien tiene que dar respuestas a estas deudas millonarias que tienen algunas federaciones casi siempre con usureros y con algunas instituciones bancarias. Es preciso significar, que los gobiernos del PLD han invertido miles de millones en el deporte.
Solamente en la gestión de Felipe Payano se invirtieron más de 14,000 millones. Es entendible pues, que haya un retorno que impacte positivamente en el nivel de vida de nuestros atletas y dirigentes. Hay que insistir en la formación académica de los trabajadores del deporte.
El debate en torno a nuestra participación en los Juegos Olímpicos de Río será inevitable, pero insisto en que lo primordial, es que nuestras autoridades deportivas retomen el diálogo sincero y asuman una posición autocrítica encaminada a mejorar el movimiento deportivo nacional. Ojalá y en esa mesa de diálogo se acuerden de los clubes deportivos, supuestamente, la base de la pirámide olímpica.

