Por Gerardo Maronna
RECIFE, Brasil, (AFP) .- Una flota internacional prosigue este sábado la búsqueda por aire y mar del avión de Air France desaparecido la noche del domingo al lunes cuando volaba desde Rio de Janeiro a París con 228 personas a bordo, en tanto se sigue investigando qué fue lo que pasó.
Los cinco días de continuo patrullaje de una amplia zona del Atlántico 1.000 km al noreste de Brasil no permitieron rescatar víctimas ni restos del aparato, un Airbus A330-200 de 59 metros de largo y 60,30 metros de envergadura.
Lo ocurrido al avión y las circunstancias siguen siendo públicamente desconocidas.
El director de la Oficina francesa de Investigación y Análisis (BEA), Paul-Louis Arslanian, dijo este sábado que la hipótesis de una bomba a bordo «no se excluye al 100%» pero no es «muy coherente» con los elementos de que disponen los investigadores. «Sería francamente sorprendente, pero eso no quiere decir que se excluya al 100%», afirmó.
Por su parte, el subdirector de la agencia de meteorología francesa, Alain Ratier, dijo este sábado que «nada indica» que el vuelo encontrase en su trayecto «un cúmulo tormentoso de una intensidad excepcional».
El director de Control del Espacio Aéreo de la Fuerza Aérea de Brasil, Ramón Cardoso, dijo la noche del viernes que «las condiciones meteorológicas para este fin de semana son mejores para la misión» de búsqueda, tras una jornada de fuertes vientos y olas en la zona en la que «no se encontró nada relevante».
«Si no se encuentra nada, la búsqueda no va a parar. Proseguirá hasta una fecha en la cual sea humanamente imposible encontrar algo», añadió.
Las chances de dar con sobrevivientes fueron prácticamente descartadas.
«La posibilidad de encontrar sobrevivientes es ínfima», dijo Cardoso en Recife, en donde se centralizan las operaciones con aviones de Brasil, Francia y Estados Unidos.
El gobierno francés anunció el envío de un submarino nuclear que procurará ubicar las cajas negras del avión siniestrado, que serían clave en la investigación, que se realizará en Francia.
Además, la BEA anunció este sábado que instrumentos de detección acústica prestados por Estados Unidos serán enviados a la zona de búsqueda.
«Estamos ahora en la tarea de recoger objetos para así colaborar con los investigadores franceses», dijo por su parte el brigadier Cardoso.
El funcionario explicó que en los días inmediatos a la desaparición del avión fueron avistados posibles restos, pero que no se despacharon buques para retirarlos debido a que entonces la prioridad era «encontrar sobrevivientes o cuerpos».
«Ahora eso es más remoto, por lo que una vez avistado algún vestigio un barco se dirigirá a recogerlo», dijo.
Cardoso explicó que algunos de los objetos localizados en días anteriores pudieron haberse hundido.
Por su parte, el almirante Edson Lawrence, otro de los jefes del operativo, dijo que era posible que no se encuentre nada. «Es una posibilidad. Tenemos muchos casos en los que no se encontró nada», afirmó.
Hasta el viernes la Marina de Brasil había desplazado cinco buques a la zona y la Fuerza Aérea nueve aviones. Francia envió dos aviones y Estados Unidos uno, del tipo Awac, que concluyó su misión el viernes, informó Cardoso.
En Francia, las investigaciones iniciales basadas en los mensajes automáticos emitidos por el avión señalaron «incoherencias» en las velocidades del aparato, según la BEA.
A su vez, la compañía Airbus confirmó que el avión de Air France enfrentó turbulencias muy severas antes de desaparecer. Paralelamente, la compañía envió a todos sus clientes un recordatorio de lo que deben hacer los pilotos en una situación de ese tipo.
Mientras, la fiscalía de París anunció la apertura de una causa judicial sobre la desaparición del avión por «homicidio involuntario».
La fiscalía había abierto una investigación preliminar el martes de noche por este caso y había adelantado que «rápidamente» se abriría una causa judicial.

