El Nacional
El sindicalista Clemente Morillo aclaró ayer a El Nacional que no fue detenido, sino invitado por tropas policiales a comparecer ante el fiscal de San Cristóbal, a propósito del conflicto entre la empresa Chevron y el Sindicato de Transportistas de Petróleo y Afines, que ayer paralizaron sus labores por el incumplimiento de acuerdos suscritos con la transnacional.
Morillo narró que un contingente policial, encabezado por un coronel y un general le pidieron de manera cortés pero firme que los acompañara a San Cristóbal, donde conversaría con el fiscal local.
Dijo que una vez en el despacho del representante del Ministerio Público, los oficiales policiales le aconsejaron cambiar de actitud, advirtiéndole que cualquier cosa que ocurriera a los camiones de Chevron sería de su exclusiva responsabilidad.
Los transportistas realizaron un paro de labores de unos 10 camiones que transportan los combustibles adquiridos por Chevron en la Refinería Dominicana de Petróleo.
