ESTAMBUL, AFP. Estados Unidos, a pesar de llegar con un equipo joven y con importantes ausencias, es el gran favorito del grupo B del Mundial de básquetbol de Turquía, donde el resto, con Brasil con la etiqueta de posible revelación, tratará de llegar a octavos en una buena posición.
Los norteamericanos se presentan con una imagen totalmente distinta respecto al equipo que se colgó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, con Kevin Durant (Oklahoma City) como principal atractivo, para olvidar las ausencias de Kobe Bryant, LeBron James o Carmelo Anthony.
El equipo ha encadenado triunfos en la preparación, aunque a España, defensora del título, sólo pudo ganarle por un punto (86-85), lo que evidencia la igualdad con la que ambos llegan a la cita turca.
Sobre el equipo pesa además la ‘maldición’ del Mundial, una competición que no llevan a su palmarés desde Canadá-1994. Desde entonces ha ido de decepción en decepción, la última de ellas cayendo en semifinales ante Grecia en Japón-2006.
«Estamos aprendiendo día a día y mejorando, queremos ganar este Mundial y demostrar que somos un gran equipo», comentó Durant durante la preparación.
Junto a él estarán con el equipo de Mike Krzyzewski en Turquía-2010 hombres como Tyson Chandler (Dallas Mavericks) o André Iguodala (Philadelphia 76ers), pero no Rajon Rondo (Boston Celtics), último descarte en la preparación, por petición propia.
Los estadounidenses han participado en todos los Mundiales hasta el momento, algo de lo que sólo puede presumir también Brasil, que llega en esta ocasión con buenas sensaciones, dirigido por el argentino Rubén Magnano, campeón olímpico con su país en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004.
Tiago Splitter, nueva cara de los San Antonio Spurs, se presenta como la principal figura de la ‘verdeamarela’, que en los últimos días tuvo que lamentar la baja por lesión de Nené Hilario (Denver Nuggets).

