Padang (Indonesia), (EFE).- El Gobierno de Indonesia estimó hoy que cerca de 3.000 personas están sepultadas bajo los edificios destruidos por el seísmo de 7,6 grados en la escala abierta de Richter que sacudió hace dos días la isla de Sumatra.
Fuentes del centro de crisis del Ministerio de Sanidad indicaron que además hay 715 muertos y 2.400 heridos, aunque los datos de la ONU ya van por 1.100 víctimas mortales.
Al menos 20.000 edificios se han hundido o se encuentran dañados en Padang, la capital de la provincia de Sumatra Occidental, y sus alrededores.
Los equipos de salvamento trabajan en la búsqueda de desaparecidos, y en la atención de damnificados y el desescombro, mientras que la ayuda desde el exterior, Yakarta y otras provincias empieza a fluir hacia las zonas afectadas.
Rescate frenético tras terremoto
PADANG, Indonesia (AP) (Por IRWAN FIRDAUS).- Equipos médicos, perros de búsqueda, excavadoras y suministros de emergencia fueron transportados el viernes en aeronaves a la devastada isla de Sumatra en la costa oeste de Indonesia para apuntalar un frenético esfuerzo de rescate de miles de personas sepultadas por un terremoto poderoso.
La cifra oficial de muertes por el sismo del miércoles con magnitud de 7,6 se mantiene en 715, dijo a la AP Rustam Pakaya, jefe del centro de crisis dependiente del Ministerio de Salud. Señaló que más de 2.000 personas resultaron heridas y miles están desaparecidas, según reportes de familiares, aunque no podía todavía precisar una cifra firme sobre desaparecidos.
Un cálculo de la Organización de Naciones Unidas dice que hasta 1.100 personas habrían muerto. La falta de maquinaria pesada ha hecho casi imposible levantar losas gigantes de concreto de edificios derrumbados, dijeron funcionarios.
Los cadáveres aplastados han comenzado a descomponerse en el calor tropical y familiares están realizando arreglos para funerales masivos en mezquitas locales. Con comunicaciones y electricidad aún fuera de servicio en muchas áreas, el combustible está siendo racionado para ser utilizado en el esfuerzo de localización de miles de desaparecidos.
El equipo pesado y los rescatistas son nuestra prioridad, dijo Priyadi Kardono, vocero de la agencia nacional de atención de desastres. Debemos darles acceso total para permitirles llegar rápido a las víctimas, señaló.
Veintiocho toneladas de suministros, incluido agua, medicamentos y provisiones básicas de alimento, llegaron vía aérea a aeropuertos regionales para ser distribuidos a los necesitados. Se entregaron tiendas de campaña a algunas de las decenas de miles de personas que se quedaron sin vivienda, agregó Kardono.
Rusia envió cargas de suministros, junto con médicos y enfermeras para que atiendan a heridos graves, y perros entrenados se unieron a la búsqueda de quienes pudieran estar con vida bajo los escombros.
Quienes también han donado millones de dólares en suministros y asistencia financiera han sido gobiernos e instituciones caritativas de Australia, China, Alemania, Japón, la Unión Europea, Malasia, Singapur, Suiza y Estados Unidos, dijeron funcionarios indonesios.
Al parecer el área más dañada es la capital provincial de Sumatra Occidental, Padang, una ciudad de 900.000 habitantes donde se han recuperado al menos 376 cuerpos.

