POR JACINTO DIAZ
El Nacional
Probablemente los Tigres del Licey no sacarán más provecho al brazo de Ubaldo Jiménez, pero el estelar se marcha satisfecho por dejar al conjunto encaminado hacia la conquista del título del Torneo de Béisbol Profesional.
Jiménez estuvo intratable en cinco entradas y ganó el primer partido de la Serie Final en que los Tigres vencieron 3 por 2 a los Gigantes del Cibao, anoche en el Estadio Quisqueya.
El derecho, quien partió hoy a los dos Unidos para iniciar las pláticas de un contrato multianual y millonario con los Rookies de Colorado, dijo que su brazo le respondió como nunca desde que se integró a los Tigres en diciembre.
Dijo que utilizó la bola rápida en el 80 por ciento de los envíos porque desde el primer episodio noté que mi pitcheo principal tenía cola, estaba controlado y localizado.
Ubaldo se enfrentó a 21 bateadores y le anotaron dos carreras sucias, con cinco hits permitidos. Abandonó el box al cumplir su cuota de 75 lanzamientos.
La bola rápida de Ubaldo promedió las 95 millas y fue su pan con mantequilla para poner a los bateadores contra la pared y después eliminarlos con el slider. El derecho ponchó a seis y no dio boletos. Le caí a pedradas con la recta y cuando los tuve en dos strikes los eliminé con el slider. En ocasiones lo hice a la inversa, ponchando y saliendo del paso con mi bola rápida. comentó Jiménez.
Jugada controversial
Los Tigres dieron el primer golpe de la Serie Final en un controversial partido en el fueron expulsados cuatro miembros de los Gigantes, por una cuestionable llamada en la quinta entrada del árbitro principal Mike Jarboe.
Los Tigres anotaron la carrera de la quiniela en la parte alta del quinto episodio para sellar la victoria y colocar 1-0 a su favor la final del Campeonato de Béisbol Profesional que se juega a un 9-5 y que sigue esta tarde a las 5:00 en el Estadio Julián Javier de San Francisco de Macorís.
Anderson Hernández pegó un hit al bosque derecho que remolcó desde segunda a Ronnie Belliard con la carrera del triunfo.
La llamada de apreción del árbitro Jarboe provocó la repulsa del cuerpo técnico y de algunos jugadores de los Gigantes, siendo expulsados el dirigente Luis Dorante, el pitcher abridor Alfredo Simón, el coach de pitcheo Bobby Cuellar y el pitcher Bobby Cramer, quien estaba en la banca y fue botado por el árbitro de la inicial Jeff Macías.
Jarboe decretó desde el primer momento safe a Belliard, quien llegó parado al plato, y la decisión trajo consigo la protesta airada de los miembros de los Gigantes.
La repetición de la jugada mostró que Belliard evitó ser tocado por el catcher Brayan Peña, pero el corredor pasó casi a dos pies del plato. Peña lo tocó luego pero ya se había producido la decisión del umpire.
Licey anotó dos vueltas en el tercer por triple de Willy Aybar al prado central que remolcó a Erick Ayar y Hernández. Los Gigantes igualaron en el cuarto por un error de dos bases, un doble de Erick Almonte, quien anotó por un will pitch de dos bases.

