París. EFE. Los franceses decidirán mañana el poder real de la ultraderecha francesa en la segunda vuelta de las Cantonales, después de que el Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen fuera la ganadora moral del primer turno de esos comicios locales, a 14 meses de las Presidenciales.
Con un espectacular ascenso, el partido ultraderechista opta a ganar 402 cantones de los 2.023 en los que hay convocadas elecciones, la mitad del total del país, tras haber logrado el 15,56 por ciento de los votos en la primera vuelta.
En 40 de ellos fue la fuerza más votada, esencialmente en el sureste, con Marsella como auténtico bastión, porque los ultraderechistas están presentes en todas las circunscripciones cantonales de la segunda ciudad del país, donde obtuvo casi un tercio de los sufragios.
El grupo de Le Pen pisó los talones a la Unión para un Movimiento Popular (UMP) del presidente, Nicolas Sarkozy, que no llegó al 17 % de los votos.
Un dato que se suma a las cada vez más numerosas encuestas que otorgan a la hija del fundador del partido como una clara aspirante a clasificarse para la segunda vuelta de las Presidenciales que en la primavera de 2012 designarán al inquilino del Elíseo.
