La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO) calificó como grave la denuncia de corrupción en la comercialización de los libros de texto, y dijo que un trabajo de investigación hecho al respecto por El Nacional se evidencia lo lucrativo que resulta el negocio de la educación para las empresas editoras del material de apoyo para los estudiantes de los niveles inicial, básico y media.
Julio Cesar De la Rosa Tiburcio, coordinador de la entidad, declaró que eso ocurre ante la connivencia de las autoridades del Ministerio de Educación, quienes, según dijo, años tras años abandona a los padres de familias que tienen que hacer ingentes esfuerzos para dotar a sus hijos de los libros exigidos por los colegios, llegando algunos a cambiarlos todos los años, impidiendo que hermanos puedan utilizar los libros dejados por otro hermano.
La situación es más graves cuando las editoras emplean textos con cuadernillos no reusables, que para aquellos colegios que mantienen los mismos textos no puedan ser utilizados por otros estudiantes o intercambiados por los padres, y así obtener los que usarían otros alumnos provenientes de la misma familia. Manifestó de De la Rosa.
Hizo un llamado a la directora de Proconsumidor, para que salga en auxilio de los miles de padres indefensos, al confirmar la denuncia hecha en el reportaje de El Nacional, de que propietarios y directores de colegios privados cobran comisiones de hasta un 30% por preferir a determinadas editoras al elaborar las listas de libros de sus estudiantes.
Declaró que tal y como indica el reportaje, en algunos casos, la ganancia de esos centros se duplica cuando participan en la venta de textos provocando que los precios de éstos se disparen en más de un 50%.
Urge la actuación del organismo instituido para proteger los derechos de los consumidores y usuarios, habida cuenta que los precios de los textos se encarecen cuando los dueños y los directores de colegios cobran comisiones de hasta un 25% por preferir a determinadas editoras al momento de elaborar las listas de libros de sus estudiantes, como se establece en el citado reportaje, subrayó De la Rosa Tiburcio.

