La economía dominicana es insostenible en el corto plazo, si el gobierno no logra cumplir con las exigencias del Fondo Monetario Internacional, recibe de ese organismo, así como del Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial los desembolsos necesarios para equilibrar el presupuesto, estimaron cuatro economistas participantes ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
Estimaron además, que en el mediano plazo la sostenibilidad de la economía dominicana también está cuestionada, debido a una serie de desajustes estructurales que no pueden ser corregidos en el corto plazo, como es la baja competitividad de los sectores productivos y laborales.
Proponen un vuelco de la inversión pública hacia la educación obviando la inversión en otros sectores hasta tanto sea una realidad la mejora en la calidad de la educación, esto, al considerar que la mala calidad de la educación es la causa fundamental de que República Dominicana no sea un país competitivo.
El planteamiento fue realizado por los economistas Carlos Despradel, Apolinar Veloz, Rolando Guzmán y Jaime Aristy Escuder.
Despradel opinó que efectivamente la presión tributaria en el país es baja y no permite que el Estado disponga de los recursos suficientes para mejorar la calidad de vida de la población.
Guzmán dijo que en el mediano plazo, esos recursos no serán suficientes para cumplir con una serie de demandas sociales, como son el aumento de los recursos destinados a la educación y a la seguridad social.
Aristy Escuder dijo que el Estado debe demostrar que efectivamente existe la intención de reducir sus gastos, no como ha ocurrido en la actualidad, a partir del 2004 se planteó una reducción del gasto en un 20 por ciento y éste se incrementó en un 25 por ciento.
Veloz entiende que sólo cuando el Estado demuestre que realmente existe una reducción de los gastos se puede plantear un incremento de la presión tributaria a los niveles necesarios para satisfacer las demandas de la población.
Los expertos coincidieron en que la discusión relacionada con el cambio de modelo económico en el país no ha sido encauzada por la vía correcta.
Despradel apoyó el planteamiento del Banco Central en el sentido de que la depreciación del peso, como planteó el informe de la Universidad de Harvard, no es lo que dará competitividad a los sectores productivos del país.
Veloz compartió ese planteamiento, pero estimó que al peso dominicano debe dársele su valor real y no mantenerlo artificialmente sobrevaluado.
Aristy Escuder llamó la atención acerca de que es necesario reajustar el modelo económico, ya que éste ha sido incapaz de generar empleos en cantidad y calidad suficientes, además de que el poder adquisitivo de los asalariados es igual hoy al que tenían en el año 1992.
La solución propuesta en el mediano y largo plazo es una apuesta a la mejora de la calidad de la educación, pero de inmediato, proponen una campaña nacional de fomento de las exportaciones, siendo la primera medida para lograrse romper con el sesgo antiexportador existente en el país, eliminar todas las trabas que impiden el desarrollo de esa actividad y un cambio de mentalidad de los productores.
UN APUNTE
Aumento de exportaciones
En el corto plazo, mientras se soluciona el problema estructural de la educación, la salida que tiene la economía dominicana para hacerse competitiva es la superación del sesgo antiexportador y el lanzamiento de una campaña nacional para el fomento de esta actividad.

