La Reforma Fiscal, recién convertida en ley, ha demostrado que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) faltó a la verdad, cuando días antes de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, negó rotundamente que existieran preparativos para un nuevo paquete fiscal, como había denunciado la Comisión Económica del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
En una publicación del 10 de mayo de El Nacional, el secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez, califica como una fábula, la declaración del órgano económico del PRD, que advertía que desde el Gobierno se preparaba una reforma fiscal para recaudar 100 mil millones de pesos.
Sin embargo, a menos de dos meses de la toma de posesión del presidente Danilo Medina, las autoridades iniciaron un proceso de diálogo y consultas para someter al Congreso una reforma fiscal con el objetivo de cubrir un déficit de unos 187 mil millones de pesos.
El desmentido del PLD a la denuncia del opositor Partido Revolucionario Dominicano llega a rayar en lo ridículo, cuando Pared Pérez afirma, en esas mismas declaraciones, que una de las razones que llevó al Gobierno a no renegociar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es que imponía condiciones que afectarían a los sectores populares.
Ni en la agenda del licenciado Medina, del PLD ni del Gobierno está la de conocer y aprobar una reforma fiscal, enfatizaba Pared Pérez.
Una vez concluido el proceso electoral, en el que Medina gana la presidencia de la República, se empieza a ver la necesidad de una reforma fiscal y la firma de un nuevo acuerdo con el FMI.
El primer aspecto, la reforma fiscal, ya es un hecho y aunque no está planteada para recaudar 100 mil millones de pesos, como advirtió el PRD, sí busca recolectar en cuatro años los 187 mil millones que las pasadas autoridades han dejado al actual Gobierno.
En el otro punto, ya el Gobierno se encamina a un proceso de negociaciones con el FMI para arribar a un convenio con el organismo internacional.

