Un libro puesto a circular recientemente ha dado a conocer el cierre injustificado del Departamento de Investigación Clínica del Instituto Dominicano de Cardiología (IDC) y la existencia de una serie de debilidades en esa institución benéfica privada.
Los hechos son señalados por el doctor Rafael Pichardo Estévez, quien de 1970 a 2012 se desempeñó como jefe de Investigación Clínica, subdirector y director médico de la entidad, entre otros puestos.
La situación es enfocada en el libro Rafael Pichardo: cardiólogo, investigador y maestro, escrito por el periodista José Pimentel Munoz .
El médico, quien desde el año pasado se desvinculó del IDC al terminar un contrato como asesor de enseñanza e investigación, dice que el Departamento de Investigación en treinta años realizó y publicó alrededor de 85 trabajos principales y 50 secundarios.
Al enjuiciar al IDC de hoy, Pichardo Estévez dijo: Hay bastante avance tecnológico, principalmente en la electrofisiología y el tratamiento de las arritmias así como en la instalación de stents en las coronarias, pero no ha logrado el IDC de hoy estar a la vanguardia en el tratamiento de urgencia del infarto del miocardio.
