En esta imagen, tomada el 29 de abril de 2020, Jorge Arturo Flores, cuya madre Ana León está hospitalizada y se sospecha que padece COVID-19, sostiene una carta que le escribió para entregársela a trabajadores del centro, la única forma que tiene de comunicarse con ella, mientras espera en el exterior del hospital público en el vecindario de Iztapalapa, en la Ciudad de México. (AP Foto/Fernando Llano)
ATENAS (AP) — Sin empleo o con uno sin suficientes protecciones contra el coronavirus, millones de trabajadores en todo el mundo conmemoraban el viernes el Día Internacional del Trabajo atrapados entre el hambre y el miedo, mientras la mayoría de los países y estados se prepararan para reanudar su actividad económica aunque la pandemia está lejos de desvanecerse.
La Ciudad Prohibida de Beijing abrió sus puertas de nuevo y centros comerciales desde Texas a Indiana se preparan para hacer lo mismo el viernes, mientras líderes de todo el mundo tratan de encontrar una fórmula para salvar a sus golpeadas economías sin desatar una nueva oleada de contagios.
Con las tradicionales movilizaciones del Primero de Mayo limitadas por las cuarentenas, los manifestantes turcos trataron de llevar a cabo una protesta salvaje, activistas de California planean huelgas, los checos harán sonar las bocinas de sus autos y los trabajadores franceses cantarán desde sus balcones para defender sus demandas: mascarillas en los puestos de trabajo, seguro médico y más ayudas del gobierno para los desempleados.
Es un Primero de Mayo lleno de melancolía para los trabajadores de las fábricas textiles de todo el sudeste asiático como Wiryono, un padre de dos hijos que vive en la capital de Indonesia y que perdió su empleo el mes pasado por el descenso de los pedidos de minoristas.
Su segundo empleo como repartidor de café también terminó por el confinamiento. Así que ha abierto un negocio de reparación de ropa para llegar a final de mes. “No gano tanto como en la fábrica de ropa. Pero tengo que alimentar a mi esposa e hijos todos los días“, señaló Wiryono, que utiliza solo un nombre.
En Bangladesh, la producción está volviendo a ponerse en marcha a pesar de que el número de casos confirmados y decesos por COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, siguen subiendo. Las cuarentenas no pudieron apagar el espíritu del Primero de Mayo en Grecia, donde los manifestantes formaron en filas guardando una distancia de dos metros en la Plaza Sintagma de Atenas.
Los organizadores, con mascarillas y guantes, utilizaron cinta para delimitar las posiciones de los manifestantes. Las protestas del 1 de mayo comenzaron en el siglo XIX en Estados Unidos, donde el número de trabajadores que solicitaron ayudas al desempleo superó la barrera de los 30 millones esta semana.
