Centella asiática
La centella asiática conocida como la “Hierba de la Longevidad”, es una planta tradicionalmente usada en la India y China como medicina. Se utiliza como tratamiento natural, alivia síntomas de estrés y ansiedad, fomenta el estado de ánimo positivo y colabora en la correcta función cerebral así como en otra serie de bienes para la salud.
Crece en Asia Central, así como en ciertas partes de África, siendo también nativa de la India, Indonesia, Japón, Sri Lanka, y algunas islas del Pacífico Sur. Su uso se extiende en buena parte del mundo y entre diferentes culturas.
Suele tomarse en ensalada o infusión y tiene una alta presencia de ácidos grasos, aceites esenciales, fitoesteroles y aminoácidos. Las hojas y el tallo de la planta contienen asiaticosides, ácido triterpénico, glicósidos, taninos y aceite volátil.
Podemos resumir sus efectos positivos para el organismo en cuatro:
-Cicatrizante
-Calmante (en dosis altas puede usarse como narcótico)
-Estimulante del apetito
-Diurética
Teniendo en cuenta sus propiedades diuréticas, puede llegar a ser una aliada para los que deseen adelgazar ya que uno de los primordiales factores de peso elevado es la retención de líquidos.
Es ideal para todos los que a menudo se ven superados por el estrés y las tensiones diarias ya que se trata de un relajante que rebaja la ansiedad resultante de los problemas cotidianos.
Entre los efectos más buscados en los siglos atrás se encontraban los de prolongar los años de vida. Pero no solo en cantidad, sino en calidad, lo que depende en gran medida el mantener una óptima función cerebral, reduciendo el declive cognitivo que tiende a originarse conforme avanza la edad.
La centella asiática es ideal para hacer más llevaderos los síntomas de aquellas enfermedades de los huesos o los músculos que enlacen dolor físico, ya que puede actuar como un analgésico natural.
Se ha mostrado beneficiosa como parte del tratamiento natural en personas que padecen síntomas derivados de mala circulación, reactividad venosa, edema, varices, dolor de piernas, etcétera.
Pero sus propiedades más relevantes son quizá las dermatológicas: úlceras, eczemas, estrías, psoriasis y otras patologías similares. Es una gran enemiga del envejecimiento de la piel y una gran propulsora de la formación de colágeno que reduce las estrías consecuencia de un aumento de peso o embarazo. Las estrías son una forma de cicatrización de la piel originado por un estiramiento que daña la capa de la dermis.
Ambos casos, celulitis y estrías, producen un daño en el tejido de la piel y una alteración sobre el sistema circulatorio: un drenaje linfático natural deficiente que provoca hinchazón, bloqueando el flujo sanguíneo.
Entre los efectos secundarios que, aunque son muy raros, podrían tener lugar se encuentran: alergia tópica y sensación de escozor, dolores de cabeza, de estómago, náuseas o mareos, si la empleamos oralmente. No obstante, se trata de efectos consecuentes a ingesta de dosis muy elevadas.

