Opinión

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Hace unos días, volviendo a ver la película “Nueba Yol”, una producción dominicana de gran valor, por su autenticidad y humor, a mi modo de ver, me preguntaba porqué no había vuelto, ese entrañable actor, a los platós. Tengo que admitir que, al no vivir yo en la República Dominicana, no me había enterado de su muerte, hace tres años, concretamente el 3 de enero del 2010. Falleció, a la edad de 64 años, a las siete y cuarenta de la noche, en Santo Domingo, víctima de un cáncer estomacal. Quiero dedicarle estas líneas pues, cada vez que veo esa película, Balbuena, el personaje que él mismo creó, consigue arrancarme una sonrisa y me enternece de un modo especial.

Luis Martí Hernández, conocido como Luisito Martí, nació el 1 de febrero de 1945 en Santo Domingo, siendo hijo de Concepción Hernández y de Juan Marte de Guerra, un chófer del estado, ambos progenitores provenientes de Bayaguana. Es considerado como unos de los mejores comediantes de la República Dominicana, debido a sus grandes éxitos. Contrajo nupcias en el año 1966 con Milagros Rivera, que fallecería en el 2011, y tuvo cuatro hijos: Luisín, Kaki, Omar y Robert Luis.

Luisito inició su carrera artística en el «Combo Show» de Johnny Ventura, como músico, percusionista y corista. Después pasó a ser cantante, lanzándose a la fama con la canción «La muerte de Martín», un merengue que se hizo muy popular en la década de los años 70. A continuación, le siguieron temas como «Que pasa Papo», «Te digo ahorita», «Mamá es la que sabe», entre otros tantos. Él era el animador de cada presentación de la Orquesta y aportaba una especial nota humorística para deleite del público. Esa forma de hacer suya, tan especial, se convirtió en el  presagio de la que sería una fructífera carrera como humorista y estrella de la televisión y el cine.

En el año 1976, Luisito formó su propia orquesta a la que llamó «El Sonido Original», logrando grandes éxitos como lo fueron las canciones «Gato entre Macuto», «Jaleo de Acordeón», «El mudo», etcétera.

En 1983 pasó a formar parte del cuadro de comedias del “Show del Medio Día”, y en un breve lapso se convirtió en director del mismo. Entonces creó los más representativos personajes humorísticos del país: Casimiro Valdez, Belarminio, Cabrera Moquete, El chino Bichán, Leo, Don Efraín, El cubano, Lamparita, Filomeno, Leyito y Balbuena. La popularidad de dichos personajes le llevó a ganar numerosas estatuillas del Casandra, entre otros premios, durante varios años consecutivos. Fue nombrado humorista del año y presentó espectáculos como “El Show de Luisito y Anthony” y “Humor fuera de Serio”.

Como Balbuena, que ya es un clásico del cine dominicano, consiguió con su película “Nueba Yol” romper todos los record de audiencia, y el film se convirtió en el estandarte de la Industria Cinematográfica de la Republica Dominicana.

Pero la desgracia le llegó a Luisito en mayo de 2008, cuando tuvo que ser internado en el Memorial Sloan–Kettering Cancer Center de Nueva York, debido a un cáncer de estómago, como he mencionado. El 25 de diciembre de ese mismo año fue ingresado en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT), en donde dio su último suspiro. ¡Descansa en Paz y en Humor, Luisito!

El Nacional

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