PRETORIA, Sudáfrica. AP. Dueña de una combinación letal de contundencia y gol, Argentina cuenta además con un técnico como Diego Maradona al que le salen todas, aún aquellas que están en las antípodas de las estrategias del balompié.
Tres triunfos con siete goles a favor y uno en contra impulsaron a la Argentina a los octavos de final, en los que chocará el domingo con México, el mismo rival al que los Albicelestes eliminaron en Alemania 2006 al ganarle 3-2 en el alargue.
Ahora es pasar o morir, dijo Maradona tras la victoria del martes 2-0 ante Grecia, en la que su equipo salió sin siete de sus titulares por diversos factores, aunque la mayoría de ellos para que guarden sus fuerzas para la nueva batalla ante México.
Lionel Messi, uno de los cuatro titulares que salió de entrada, fue sorprendido por un férreo marcaje personal, pero igualmente se las ingenió para lucirse con jugadas de su sello, a tal punto que la FIFA lo distinguió como el mejor jugador de la cancha.
Messi, quien antes había abollado el palo de un zurdazo, gestó el segundo de Argentina.
Tras una lucida jugada personal, el diamante del Barcelona lanzó un disparo que el arquero no pudo retener y la pelota quedó servida para el segundo de Argentina y el primero de Martín Palermo en un Mundial.
Maradona dispuso que Messi jugase, la cual es un punto a su favor. Tal vez se le pueda atribuir algún mérito en el primer gol, que fue obra del defensor Martín Demichelis en una jugada con pelota parada.
Cuatro de los siete goles argentinos fueron gestados por vía de pelota parada, como ocurrió en el triunfo 1-0 ante Nigeria por un cabezazo del defensor Gabriel Heinze.
Claro indicio de que Maradona trabaja bastante en la semana.
¿Pero qué tipo de estrategia elaboró Maradona con Palermo?. Parece que nada. Mucho de intuición y bastante de suerte, dijo el entrenador.

