No hay que ser un fino analista de los asuntos domésticos para darse cuenta que el ingeniero Miguel Vargas Maldonado (al igual que el desaparecido banco) tiene todas las posibilidades de ser el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano en la contienda electoral del 2012.
Inclusive, con la anunciada ausencia de Leonel Fernández, las perspectivas del MVP son reales. Hasta el momento corre solo en el escenario político nacional, haciendo pactos extrapartidarios, mientras el partido oficial luce distraído en los asuntos de la Asamblea Revisora y la nueva constitución, acontecimiento que no involucra sorpresa alguna, todo está definido, y tomaría mucho tiempo. Pero la desventaja del PLD es circunstancial, porque es un evento político lejano: los comicios del 2012. El tiempo es suficiente para la escogencia de un candidato presidencial y promocionarlo debidamente.
De los aspirantes peledeístas Danilo Medina es el que tiene el perfil más acabado. Ya fue candidato en el año 2000, pero el 24% obtenido por Balaguer le afectó, además de que el PRD venía de alcanzar un 49% en la segunda ronda del torneo electoral del 96.
En esta oportunidad, Medina podría tener dificultades en su propia organización. Desde el gobierno se barajan nombres y se escogería uno para enfrentarlo internamente al antiguo secretario de la Presidencia

